Para
iniciar la reflexión de la inequidad en las relaciones de género,
cabe destacar que las diferencias entre hombres y mujeres son puramente culturales y aún
estamos a tiempo de desechar las creencias y las ideas equivocadas
que tenemos sobre estas diferencias.
Este tema es muy bien abarcado por las periodistas Marta Dillon y LilianaLópez Foresi, quien también es columnista política. Ambas formaron parte de la charla llevada a cabo en El Círculo el día 6 de Junio por el Día del periodista y del trabajador de prensa, en donde el tema central fue la desigualdad de género construida por los medios de comunicación.
En
el mundo actual los medios de comunicación detentan un poder enorme.
Actúan como modelo de construcción social de la sociedad ya que
entran diariamente en nuestros hogares, condicionando profundamente
nuestra manera de ver el mundo.
Se
preguntarán porque es esencial el papel de los medios de
comunicación en esta cuestión emblemática como es la diferencia de
géneros. Sucede que los medios de comunicación son simultáneamente
reproductores y creadores de los modelos
femeninos
y masculinos, es decir de lo que social y culturalmente es
considerado adecuado del ser mujer y del ser hombre.
Marta
Dilon ejemplifica esto diciendo: "En
las revistas que se basan en hacer el sexo más efectivo, se puede
ver claramente las diferencias. La propuesta de las revista de
hombres que enseñan a como tener orgasmos es la de como convencerlas
a ellas de hacer tal o cual cosa. En
cambio las de mujeres la oferta es como hacerlos gozar más a ellos."
Pero
ésta es una discusión que trae consigo una historia; años atrás
se le ha negado a la mujer el acceso a su desarrollo mental y físico,
a la educación, al aprendizaje, al desempeño de ciertas profesiones
y a la movilidad libre. Se le ha imposibilitado realizar actividades
independientes y no se les ha permitido que ejerciesen aquellas
tareas satisfactorias que les demostrasen e hiciesen creer, que eran
tan valiosas como los varones. De hecho, a la mujer se la ha
encerrado y se la ha ubicado sólo en el terreno de lo doméstico sin
darle su merecido lugar para ambicionar lo que fuere.
Toda
esta inmensa cuestión se encierra en una sola palabra, los estereotipos, masculinos y femeninos. Estas generalizaciones sumamente culturales, varían de una sociedad a otra. Cada cual tendrá su concepción o su forma de identificar a la mujer o al hombre. Y aún así no cabe duda que en cualquier parte del mundo la femeneidad es tomada como inferior, con respecto a la masculinidad.
Esta
mención suele ser dañina para la sociedad entera, me refiero a que
es problematico para los dos géneros. Liliana Lopez Foresi convoca
este tema y afirma que, "la desigualdad de género, está
violentando a la sociedad, es violenta". El
trato desigual impide mantener relaciones plenamente armoniosas entre
hombres y mujeres y, por tanto, limita la contribución plena de
ambos para el desarrollo deseado de la sociedad. Los estereotipos
sexuales son fuertes obstáculos para que las mujeres sean
consideradas semejantes a los hombres en todos los aspectos de la
vida social: familia, trabajo, política, arte, deporte, acceso a la
tecnología, a la ciencia, etcétera.
La
creencia de la superioridad masculina, le ha dado a los varones la
labor de ocupar las posiciones más elevadas de la jerarquía social.
Retornando
a la idea principal detallada en el título, este aspecto es notorio
en los medios de comunicación. La
figura de la mujer en los medios se ha venido caracterizando por su
ausencia, en contraposición a los hombres. Al gozar de menos
representación en las altas esferas del poder político, económico,
cultural, social etc tienen menos posibilidades de ejercer los
papeles protagonistas de la información, como actrices directas o
como fuentes de información. La presencia de las mujeres resulta ser
de un 27,5% contra un 72,5% de presencia masculina.
Si
encontramos alguna firma femenina en la plataforma periodística, es
un hecho que será en lugares limitados. Marta, aclara que, "las
mujeres por lo general están en las secciones de sociedad o en las
secciones de mujeres, que está sostenida por 4 temas, maternidad,
vida cotidiana, sexualidad de pareja, moda y diseño. En todo lo
demás la voz de la mujer se diluye".
Las
mujeres aparecen en un 30% sin identificar. No se sabe qué cargo
ocupan o qué profesión tienen. La mayoría de mujeres se citan con
el nombre y el primer apellido. Al 18,3% de las mujeres aparecidas en
los diarios citados, se les nombra en relación con su estatus de
parentesco con un hombre, y de éstas, el 30% deben su protagonismo
al hecho de estar casadas.
El
DOCTOR JUAN CARLOS SUÁREZ VILLEGAS en su último libro "La
Mujer Construida: Comunicación e Identidad Femenina”, detalla dos
cuestiones básicas para el entendimiento de nuestro tema. El esteriotipo femenino, y las causas de su ausencia en los medios. Es
importante tener en cuenta el primero, ya que el segundo es producto
de éste.
Uno
de los rasgos tomado por Marta Dilon en la conferencia antes
detallada, es la modalidad del lenguaje utilizado que pasa
desapercibido y beneficia en la discriminación de las mujeres. El uso del masculino genérico. El androcentrismo que estructura la
sociedad acostumbra a todos y a todas a considerar lo masculino como
el universal, como el término representativo del “todo”. Esto
comporta que cuando se hable de los asuntos que conciernen al
conjunto de la sociedad, parece normal que sean hombres los que
protagonizan la noticia, en representación también de las mujeres.
Si
bien este es un tema que recorre el presente, y se nota en la
cotidianeidad de nuestras vidas es bueno saber que todos podemos
impulsar el cambio ya que no
siempre ha sido así, ni lo será en el futuro.
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